Listas de bloqueo: cuando su servidor está fichado
Las listas de bloqueo recogen direcciones IP desde las que se ha enviado spam. Qué seis listas consultamos, por qué faltan dos conocidas y cómo se sale de una.
Una lista de bloqueo es un registro de direcciones IP desde las que, según quien mantiene la lista, se ha enviado correo no deseado. Los servidores receptores las consultan antes de aceptar una conexión. Si la dirección figura, el mensaje se rechaza o va directo a spam, y muchas veces sin que el remitente reciba ningún aviso claro.
Lo importante de esta comprobación es qué se mira: las direcciones IP de sus servidores de correo, no su dominio. Tomamos las direcciones de sus registros MX y las direcciones sueltas que aparezcan en su SPF, y preguntamos por cada una a seis listas.
Qué listas consultamos
| Lista | Qué recoge |
|---|---|
| SpamCop | Direcciones denunciadas por destinatarios a través de su sistema de quejas. Las entradas caducan solas. |
| Barracuda | Lista propia del fabricante, alimentada por su red de equipos filtrantes. |
| PSBL | Lista de origen colaborativo basada en trampas de correo. |
| Mailspike | Clasifica la reputación de la dirección, de buena a mala, en varios niveles. |
| GBUdb Truncate | Recoge direcciones de las que casi solo llega correo no deseado. |
| s5h | Lista pequeña y de criterios estrictos. |
Y cuáles no, a propósito
Spamhaus no se consulta. Es la lista más usada del mundo, así que su ausencia se nota. El motivo es concreto: Spamhaus responde a las consultas que vienen de centros de datos solo con una clave de acceso comercial. Sin ella, su servidor devuelve una respuesta que significa «consulta bloqueada», no «dirección limpia». Interpretarla como limpia sería afirmar algo que no hemos comprobado, y tomarla por un positivo sería peor todavía. Por eso el informe dice expresamente que Spamhaus no se ha consultado.
UCEPROTECT tampoco. Esta lista bloquea rangos enteros de direcciones cuando un solo vecino de ese rango envía spam, y cobra por la retirada anticipada. Un positivo ahí no dice nada sobre su dominio ni sobre su servidor; dice algo sobre quién comparte proveedor con usted. Incluirla produciría alarmas sin contenido.
Consultamos el DNS desde fuera, en un momento concreto. Eso significa tres cosas. Primero: una dirección puede entrar en una lista diez minutos después de la comprobación. Segundo: si su correo saliente no pasa por los servidores de sus registros MX —por ejemplo, porque lo envía un servicio de campañas— la dirección que de verdad importa para la entrega puede no estar entre las que miramos. Tercero: no consultamos todas las listas que existen, solo seis. Un resultado limpio aquí significa «limpio en estas seis, ahora», y no más que eso.
Los hallazgos, uno por uno
Servidor de correo en una lista de bloqueo
Al menos una de las direcciones IP comprobadas figura en al menos una de las seis listas. El informe indica qué dirección y qué lista.
Esto importa porque el efecto es inmediato y silencioso. Los destinatarios cuyo filtro consulta esa lista rechazan sus mensajes en la puerta o los clasifican como spam, y el aviso que recibe usted, si lo recibe, es un rebote técnico que no dice de qué lista se trata. Lo habitual es enterarse porque un cliente comenta de pasada que no le llegan los correos.
Las causas se repiten. En orden de frecuencia:
- Una cuenta comprometida. Alguien obtuvo la contraseña de un buzón y lo usó para enviar spam durante unas horas. Es, con diferencia, la causa más común en pequeñas empresas.
- Un formulario o una web abiertos. Un formulario de contacto sin protección o un CMS desactualizado que un tercero usa como puerta de envío.
- Un vecino. En un hosting compartido, la dirección es de muchos clientes. El spam lo envió otro y la dirección es la misma.
- Una lista de correo comprada o muy antigua. Las direcciones en desuso se reconvierten en trampas de spam, y una campaña a una lista vieja cae directa en ellas.
- Un servidor mal configurado que acepta y reenvía correo ajeno.
Qué hacer. El orden importa: primero la causa, después la retirada. Si solicita la retirada sin haber arreglado nada, volverá a entrar en la lista, y las reincidencias se penalizan con plazos más largos.
- Averigüe qué salió de esa dirección. Mire los registros de su servidor de correo o pida a su proveedor de hosting el resumen de envíos de los últimos días.
- Si hay una cuenta comprometida, cambie la contraseña, cierre las sesiones activas y active la verificación en dos pasos. Revise también si hay una regla de reenvío automático que usted no creó: es lo que se suele dejar puesto.
- Actualice y revise la web si el origen fue un formulario o un CMS.
- Si está en un hosting compartido y la causa no es suya, escriba a su proveedor con la dirección y el nombre de la lista. La retirada la tiene que gestionar quien controla la dirección.
- Solicite la retirada en la web de la lista. Cada una tiene su formulario. SpamCop, PSBL y GBUdb retiran solas al cabo de un tiempo sin nuevos avisos; otras piden una solicitud expresa.
- Espere y vuelva a comprobar. La propagación entre filtros tarda de horas a un par de días.
Mientras dure, evite enviar campañas desde esa dirección: cada rebote empeora la reputación y alarga el proceso.
Preguntas frecuentes
Estoy en una lista y mi correo parece llegar bien. ¿Tengo que hacer algo?
Sí, aunque no sea urgente. No todos los destinatarios consultan las mismas listas, así que el efecto puede ser parcial durante días. Lo que importa es la causa: si una dirección suya está fichada es porque algo envió correo no deseado desde ella, y eso conviene encontrarlo aunque el síntoma se vea poco.
¿Cuánto se tarda en salir?
De unas horas a un par de semanas, según la lista y según si es la primera vez. Las listas automáticas caducan solas si no hay nuevos avisos. Las que exigen solicitud suelen responder en días. Una reincidencia se penaliza con plazos más largos, que es la razón de arreglar la causa antes de pedir la retirada.
¿Por qué no aparece Spamhaus en el informe?
Porque no la consultamos y preferimos decirlo. Desde un centro de datos, Spamhaus solo responde con clave comercial; sin ella devuelve un código que significa «consulta bloqueada». Darlo por limpio sería una afirmación falsa. Si necesita saber su situación en Spamhaus, consúltela en su propia web, que sí responde a consultas manuales.
Mi dirección no está en ninguna lista y aun así acabo en spam.
Las listas son solo uno de los criterios. Pesan igual o más la autenticación —SPF, DKIM y DMARC—, el historial de esa dirección, cuántos destinatarios marcan sus mensajes como no deseados y cuántas direcciones inexistentes hay en su lista de envío. Si la autenticación está en orden y aun así hay problemas, el siguiente sitio donde mirar es la calidad de la lista de destinatarios.
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